No es necesario ser gato, ni paracaidista, ni aprender judo para saber caer. Hoy voy a hablar de otro tipo de caída, me refiero a la llegada sin invitación, al imprevisto. No me da vergüenza decirlo, alguna vez lo hice. Pocas, pero pretendo perfeccionarme en este arte. Y meditando al respecto he identificado los puntos claves para ser un buen colado:
Escrito por Facundo