El Arte del Buen Caer

No es necesario ser gato, ni paracaidista, ni aprender judo para saber caer. Hoy voy a hablar de otro tipo de caída, me refiero a la llegada sin invitación, al imprevisto. No me da vergüenza decirlo, alguna vez lo hice. Pocas, pero pretendo perfeccionarme en este arte. Y meditando al respecto he identificado los puntos claves para ser un buen colado:

1 – La llegada:

El punto más importante, pues de él dependerán todos los otros. Usted llegará inesperadamente al lugar en cuestión, y buscará al homenajeado a quién le dirá que solo pasa a saludar, o que dejó el auto mal estacionado, o cualquier coartada que haga saber a su interlocutor que no tiene intenciones de quedarse, sin embargo deberá darle la excusa perfecta para que se sienta en el compromiso de invitarlo a quedarse un rato.

- Hola, Feliz Cumpleaños!! Justo me acordé y pasé a saludar. Me voy Rápido porque voy para lo de Fulano - siendo Fulano un invitado legítimo presente en la ocasión.

- Muchas Gracias, pero Fulano está acá. ¿Por qué no te quedas un rato? – BINGO!!

- Hola, Feliz Navidad!! pasé a traerte estos bombones – Requisito fundamental es que sean berreta.

- Muchas Gracias, ¿Por qué no te quedas y los compartimos? – CLIN CAJA!!

2 – La incomodidad del homenajeado:

Un colado nunca será invitado, si el homenajeado se siente a gusto con su presencia usted pasará a la categoría de invitado.
Este requisito no se consigue exclusivamente el día de los festejos, es una situación ha la que se ha llegado por hechos pasados, y por esto el grupo de personas al que se le pueden “caer” es, en general, bastante reducido.
El festejante deberá ser conciente en todo momento de que usted no es uno más en la reunión, pero deberá sentirse más incómodo aún por decirle que se retire.

3 – Familiares y Amigos:

Aquí se encuentra la clave para permanecer en la fiesta. A toda costa hay que caerle bien a la familia, especialmente madres y abuelos pues son los más vulnerables a nuestro objetivo. Utilice todo tipo de recursos, hágase sentir de la familia, hable de fútbol, de cocina, de política, de Rial y de la Canosa.
Con las amistades deberá hacer lo propio, a tal punto que la atención se centre en usted y no en el homenajeado. Si consigue esto difícilmente alguien lo pueda invitar a retirarse.

4 – La comida:

Coma mucho!, todo lo que pueda. Hágase amigo de los mozos o del proveedor de bocadillos y siempre pida más, cuando ofrezcan una bandeja nunca diga que no, puede convidar a los invitados cercanos para disimular. Su presencia debe costarle dinero al dueño de la fiesta.

5 – El Baño:

No es estrictamente necesario, pero si tiene la oportunidad vaya al baño y haga caca. Si, toda la caca que pueda procurando dejar el mayor olor posible, y si está seguro que nadie lo vio entrar ni nadie lo verá salir, no tire la cadena.
No deje pichi y caca, eso es asqueroso. Solo caca y en lo posible tampoco papel. Recuerde que los niños son un buen chivo expiatorio.

6 – La despedida:

Procure retirarse lo más tarde posible, luego de los amigos y familiares. Si ya han empezado a limpiar mejor aún.
Despídase de los padres y logre que estos le digan cosas como “gracias por venir”, “esperamos vernos más seguido” o “te esperamos el año que viene”. Despídase del homenajeado con alguna frase del estilo “me voy porque se me hace tarde para …” y justo antes de cruzar la puerta tome un último bocadillo de la fuente y dígale “para el camino”

3 comentarios para “El Arte del Buen Caer”

  1. Don Quijote Dice:

    ¡Hola!

    He dado de casualidad con tu bitácora y he de decir que es realmente buena… tanto que estoy haciendo esfuerzos sobrehumanos para poder escribir del ataque de risa que me ha entrado con las ocurrencias que pones en tus entradas.

    Sigue así

    Don Quijote

  2. acuarelaazul Dice:

    me sentí dentro de tu nota.
    me gusta lo que haces.
    besos.
    cuidate.

  3. camila Dice:

    hay un detalle que me parece importante hacer explícito en el arte de colarse a fiestas: siempre hay que tener un cómplice, que venga contigo o que ya estée adentro, alguien que sirva de nexo o vínculo en común con el anfitrión.
    Otra es la historia si caes en una fiesta de un total desaconocido, ahí los nexos deben ser rápidamente establecidos en el interior; pero esa es otra historia.

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